
La noticia impactó fuerte. Dejó incrédulo a más de uno, que no entendía qué le había sucedido. Pero la realidad es que el lunes por la noche, en pleno feriado de carnaval, falleció el escobarense Víctor Martins Canelas, árbitro y policía retirado de las fuerzas.
En mayo del año pasado había cumplido 60 años y siempre solía vérselo en eventos deportivos, partidos de fútbol de la Liga Escobarense o en torneos privados intercountry, plasmando una de sus pasiones, que era impartir justicia en partidos. Jugar al golf era otra de sus actividades favoritas, algo que practicaba frecuentemente para desenchufarse de la rutina.
El pasado jueves, por la noche, Canelas sufrió un accidente cerebro vascular (ACV) muy fuerte, trabajando en su casa, frente a la computadora. Fue llevado al hospital Enrique Erill, allí sufrió un infarto y luego fue trasladado a una clínica de Vicente López, donde falleció ayer. El cuadro era irreversible, según le contaron familiares de Víctor a El Deportivo Web.
Antes de un partido de fútbol para ciegos (en el centro de la imagen)
Fue velado en una sala de la avenida San Martín y sus restos descansarán en un cementerio privado, donde será inhumado hoy desde las 16 horas. Allí se acercarán amigos, allegados y gente del fútbol, para darle su último adiós.
Nacido y criado en Belén de Escobar, llevaba treinta y un años siendo árbitro y no solo en el fútbol tradicional sino también dirigiendo encuentros entre personas no videntes, actividad que lo hizo viajar por el mundo y estar en Mundiales y Juegos Paralímpicos.
Como árbitro en el fútbol para ciegos estuvo en el Mundial España 2000 (dirigió la semifinal España vs Brasil), en el mundial Brasil 2002 (semifinal Brasil vs España), en la Copa América Colombia 2004 (pitó en final Brasil vs Paraguay), en los Juegos Paralímpicos Grecia 2004 y en el Mundial Argentina 2006, allí dirigió su último encuentro como internacional: Japón vs Corea. Una carrera que lo hizo recorrer muchos países.
En las redes sociales lo despiden con dolor y resignación. Se fue un escobarense que supo trascender en los que hacía, un verdadero “paladín de la justicia”. ¡Hasta siempre Víctor!






